La inflamación se ha convertido en una de las palabras más escuchadas cuando hablamos de salud. Muchas personas acuden a consulta refiriendo hinchazón abdominal, cansancio persistente, dolor, digestiones pesadas, problemas de piel o dificultad para perder peso, sin saber que detrás puede existir un proceso inflamatorio mantenido en el tiempo.
Como nutricionista especializada en sistema digestivo y Psiconeuroinmunología (PNI), en este artículo quiero explicarte qué es realmente la inflamación, por qué aparece y cómo podemos trabajarla de forma integral, yendo más allá de soluciones rápidas o parches puntuales.
¿Qué es la inflamación y por qué no siempre es negativa?
La inflamación es una respuesta natural y necesaria del organismo. Gracias a ella podemos defendernos de infecciones, reparar tejidos o responder a una agresión puntual. El problema aparece cuando esta respuesta deja de ser aguda y se convierte en inflamación crónica de bajo grado.
Este tipo de inflamación no siempre duele ni da síntomas claros, pero va afectando de forma silenciosa al equilibrio del sistema digestivo, inmunitario, hormonal y nervioso.
Inflamación aguda vs inflamación crónica
● La inflamación aguda aparece tras una infección, un golpe o una cirugía. Es limitada en el tiempo.
● La inflamación crónica se mantiene durante meses o años y suele estar relacionada con el estilo de vida.
Es esta inflamación crónica la que suele estar detrás de muchos problemas actuales de salud.
El sistema digestivo: una de las claves de la inflamación
El intestino no solo digiere alimentos. Es un órgano central del sistema inmunitario y del equilibrio inflamatorio. Cuando la salud digestiva se altera, el riesgo de inflamación aumenta.
Algunas situaciones frecuentes que vemos en consulta:
● Alteraciones de la microbiota intestinal
● Permeabilidad intestinal aumentada
● Digestiones incompletas o lentas
● SIBO, disbiosis, síndrome del intestino irritable
● Sensibilidades o intolerancias alimentarias no diagnosticadas
Cuando el intestino pierde su equilibrio, el sistema inmunitario se activa de forma
constante, favoreciendo la inflamación sistémica.
Señales de que puede existir inflamación en tu cuerpo:
La inflamación no siempre se manifiesta como dolor evidente.
Algunas señales habituales son:
● Hinchazón abdominal frecuente
● Gases, diarrea o estreñimiento
● Fatiga constante
● Dolores articulares o musculares
● Problemas de piel (acné, rosácea, eccemas)
● Niebla mental o dificultad para concentrarse
● Retención de líquidos
● Alteraciones hormonales
Si te reconoces en varias de ellas, es importante mirar más allá del síntoma aislado.
Alimentación e inflamación: mucho más que alimentos “buenos” o “malos”
No existe una única dieta antiinflamatoria válida para todo el mundo. La inflamación depende de cómo tu cuerpo digiere, absorbe y responde a lo que comes.
Algunos factores clave:
● Calidad y origen de los alimentos
● Ritmos de comida y descanso digestivo
● Estado del sistema digestivo
● Estrés y relación con la comida
● Contexto hormonal y emocional
Por eso, eliminar alimentos sin un criterio profesional puede empeorar el problema en lugar de resolverlo.
La mirada de la Psiconeuroinmunología (PNI)
Desde la PNI entendemos la inflamación como el resultado de la interacción entre:
● Sistema digestivo
● Sistema inmunitario
● Sistema nervioso
● Sistema hormonal
El estrés crónico, la falta de descanso, el ritmo acelerado y la carga emocional también inflaman, incluso con una alimentación aparentemente correcta. Trabajar la inflamación requiere una visión global y personalizada.
¿Cómo se aborda la inflamación en consulta?
En consulta no buscamos solo “bajar la inflamación”, sino entender por qué se ha generado. El abordaje suele incluir:
● Valoración completa del estado digestivo
● Revisión de síntomas, historia clínica y estilo de vida
● Estrategia nutricional individualizada
● Trabajo sobre ritmos, descanso y gestión del estrés
● Acompañamiento progresivo y realista
El objetivo es recuperar el equilibrio del organismo y mejorar la calidad de vida, no aplicar
soluciones temporales.
Inflamación y salud: un camino de ida y vuelta
La inflamación sostenida afecta a cómo te sientes hoy, pero también a tu salud futura. Abordarla a tiempo es una inversión en bienestar, energía y prevención. Si llevas tiempo con síntomas digestivos, cansancio o sensación de que “algo no termina de ir bien”, escuchar al cuerpo es el primer paso.
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En nuestra clínica abordamos la inflamación desde la nutrición clínica, la salud digestiva y la Psiconeuroinmunología, con un enfoque individual y basado en la causa.
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